Unos doscientos padres y madres de alumnos del colegio San Ildefonso protestan por el cierre del centro a final de curso sin saber cuál será su reubicación
La concejala de IU, María Prado de la Mata, traslada a la Comisión Informativa la preocupación de su grupo por el futuro de esta institución
El Ayuntamiento de Madrid sólo garantiza que el San Ildefonso seguirá siendo un centro educativo cuando acaben las obras de rehabilitación que considera imprescindible acometer a la vista de los informes que han revelado la existencia de daños en el edificio. Así lo ha dicho hoy el coordinador general de Familia y Servicios Sociales, Carlos Martínez Serrano, en la Comisión municipal de Familia y Servicios Sociales. Lo que no sabe todavía, o al menos no ha desvelado a pesar de la cercanía del final de curso, es cuál será la reubicación. Mientras, en la Plaza de la Villa, se han concentrado unos 200 padres, madres y alumnos del colegio San Ildefonso, convocados por la AMPA, en protesta por el cierre del centro a final de cursos.
Los concentrados, que han hecho sonar cacerolas, silbatos y bocinas mientras la Comisión debatía sobre el futuro de su colegio, portaban pancartas con lemas como "Queremos nuestro cole y nuestros profesores. Niñ@s, papás y mamás. Colegio San ildefonso", "Nuestro futuro no es una lotería" o "No separéis a San Ildefonso. En respuesta a una pregunta de De la Mata, el director general de Educación del consistorio, Carlos Blanco, había indicado que "se está actuando de manera coordinada con la comunidad de Madrid para buscar la mejor solución al problema planteado. Blanco ha afirmado que el Ayuntamiento "va a priorizar en todo momento el interés de los menores y de sus familias" y va a actuar "con respeto a los derechos de los trabajadores". El director general ha distinguido dos asuntos: la escolarización de los niños del colegio, de la que se ocupará la Comunidad de Madrid, y el alojamiento de los niños de la residencia internado de San Ildefonso, de la que se hará cargo el Ayuntamiento.
La edil de IU, precisó que no iba opinar sobre si se necesitan las obras o no porque lo que le preocupa es la continuidad del proyecto del colegio, "que funciona bien", tanto de los internos como de los 250 niños y niñas externos y que todavía "no se diga dónde van a ir" y "si la alternativa está en las cercanías". En este sentido ha lamentado "que no se tenga claro en mayo dónde van a ir ubicados los alumnos el próximo curso" y ha pedido, como los concentrados ante el ayuntamiento, "que no se separen las clases".